domingo, 28 de julio de 2019

En territorio 100x100 Tondo

El pasado 21/7/19 una representación de la sección de carretera se acercó a la zona de la Garrotxa para darle un tiento a las carreteras por las que solía entrenar el malogrado Xavi Tondo y por las que discurre la marcha cicloturista que le homenajea cada año. El objetivo inicial era catar el puerto de Rocabruna, al que le habían echado el ojo en la pasada Volta a Catalunya, y viendo que en la marcha 100x100 Tondo se subía, no hubo discusión para plantarse en Castellfollit de la Roca a las 7:00 horas de aquel caluroso domingo.

Los primeros kilómetros fueron muy favorables: terreno descendente y temperaturas contenidas hasta llegar al Llac de Banyoles, donde la sensación térmica ya comenzó a subir tan notablemente como la carretera. Ya en las cercanías de Oix, el calor apretaba como también tenían que hacerlo los pies sobre los pedales para superar 3 km al 10%, aunque pasado Beiget tanto la pendiente como el sofocón se suavizaron ligeramente, lo primero al bajar el porcentaje medio y lo segundo por subir por la cara sombría del puerto.

Con el grueso del trabajo hecho, solo restaba salvar una tachuela de 2 km después de Sant Pau de Segúries y enfilar hacia el punto de partida por un camino asfaltado con continuos sube-baja, aptos para romper cualquier pelotón excepto la reducida grupeta de la SGA, que se mantuvo unida hasta su entrada en Castellfollit de la Roca, donde hubo una volata por ser el primero en ponerse a remojo en una fuente. 

Un total de 140 km y 2500 m de desnivel bien merecían reponer fuerzas sentados en una buena mesa, degustando sabrosas viandas y siendo correctamente atendidos por profesionales de la hostelería. No pudo ser: comieron en el Hostal Mont Rock, donde parece ser que incluso la mínima cortesía es demasiada exigencia.

jueves, 23 de mayo de 2019

Retorno al medievo en Guissona

Con el aliciente de inflarse en el buffet libre del Àrea de Guissona, una nutrida representación de la sección de BTT de la SGA se acercó el domingo 19/5/19 a la comarca de la Segarra para participar en la marcha Pedal Medieval, organizada por el Club Ciclista Guissona.

Puntualmente nuestros muchachos recogieron sus dorsales y se dirigieron a la salida minutos antes de las 8:00 horas, comprobando que el 90% de los inscritos llevaban rato ocupando la zona más avanzada. Les tocó remontar muchas posiciones para lograr alcanzar grupetas con las que rodar cómodamente, aunque no pudieron evitar varios tapones en algunos de los tramos de singletrack con los que la organización fue salpicando el recorrido.

Tramos de pista combinados con largos senderos muy ciclables se fueron sucediendo entre los diferentes puntos de avituallamiento (imposible ponerles ninguna pega a éstos: numerosos, con abundante comida y bebida, perfectamente atendidos por los voluntarios, con soporte mecánico...). Las lluvias de los días anteriores consiguieron que los ciclistas no acabaran cubiertos de polvo segarrense y al haber pocos tramos de roca y ninguna raíz en todo el recorrido, se puede afirmar que éste se encontraba en óptimas condiciones.

Finalmente salieron los 52 km anunciados por la organización pero algo más de los 1000 m de desnivel prometidos (hubo a quien le pesaron en las piernas). Como todo esfuerzo conlleva una recompensa, tras asearse un poco los chicos enfilaron hacia el buffet libre con el objetivo de amortizar la inscripción de la marcha. Una vez dentro quedó constancia de que nuestro Mecànic le da a la parrilla con la misma maestría con la que ajusta las bicis de la SGA; hasta la carne del Bonàrea estaba buena tras pasar por sus manos!


Gran organización, recorrido muy entretenido y variado, precio razonable, buen ambiente... la Pedal Medieval lo tiene todo para que el año que viene la SGA vuelva por esas tierras.





jueves, 2 de mayo de 2019

La SGA en la 8º Clàssica dels Murs

Como para reflexionar no hay nada mejor que olvidarse de todo dando pedales, parte de la sección de carretera se acercó en la víspera de las elecciones del 28-A a Cervera para catar qué tales eran los paredones de los que tanto se vanagloriaban en la Clàssica dels Murs. Aquello de "dime de qué presumes y te diré de qué careces" no aplica en el caso de esta marcha cicloturista: los prometidos muros son verdaderas tapias y como tales cuesta un güevo subirlas.

Como toma de contacto se atrevieron con la marcha corta con 94 km y 9 muros con pendientes en algunos casos cercanas al 20%. Salida desde Cervera y rumbo norte hasta casi llegar a Torà, rampotes serios en Calonge de Segarra, paso por Calaf y avituallamiento después de Sant Martí de Sesgueioles. bordenando Sant Guim de Freixenet y la Panadella, paso por Rubinat y retorno a Cervera con pocas ganas de comer dada la hora (no eran ni las 11:30 cuando cruzaron meta), pero sabiendo que su deber como Sanjattanienses era amortizar la inscripción engullendo todo lo que se les pusiera delante.

El recorrido es muy rodador y solo está jalonado por los esporádicos repechos, sin que exista ningún puerto de importancia. Aun así se acumulan 1400 m en menos de 100 km, lo que no está nada mal. De los tres SGAs que acudieron a la cita, uno se atrevió con la bicicleta de ciclocross por lo que tuvo que dar el extra para no perder rueda en los tramos más llanos.

Ningún pero a la marcha. Buena organización: 700 inscritos y ningún problema ni para aparcar, recoger dorsal, avituallar, ducharse (con agua fría, eso sí), comer... Buen recorrido: carreteras tranquilas y con asfalto en buenas condiciones, animación en los muros. Buen ambiente: no se respiraba ese ansía globera tan habitual en otras cicloturistas. Veremos si en la 9ª edición mantienen el nivel; superarlo es difícil.


Las fotos pequeñas son "robadas" de Fotoesportbcn, que no están las arcas del club para pagar 6 € por retrato. Si al menos nuestros chicos fueran algo agraciados...

miércoles, 10 de abril de 2019

39ª Rutes del Montseny y otra vez pasadas por agua

Como ya ocurriera el año pasado, la sección de carretera volvió a ducharse sin jabón antes de acabar la marcha cicloturista Rutes del Montseny, que celebraba su 39ª edición el pasado domingo 7/4/2019. Un pequeño remojón si lo comparamos con la cantidad de litros que les cayeron encima en 2018.

Confirmando el parte meteorológico, a eso de las 12:00 h y cuando los muchachos se encontraban dando pedales para salvar el último puerto de la marcha (Collformic, 9'5 km al 5'1%), comenzaron a caer pequeñas gotas en forma de agua nieve que no llegaron a calar en sus equipaciones. Hasta ese momento el día había sido soleado y sin viento, lo que cualquiera hubiera deseado cuando el plan es cascarse sobre el sillín 143 km y 2460 m de desnivel. Para su alegría, solo la mitad del descenso lo hicieron con la carretera mojada; desde el pueblo del Montseny hasta el infierno de la C35 el asfalto estaba bastante seco y en condiciones para abrir gas.

Dando relevos en una grupeta más numerosa de lo que cabría esperar con solo 160 inscritos en la marcha, se plantaron en Granollers con algo menos de 5:30 horas de pedal. Sí que llovió en condiciones justo después de que cruzaran la meta; un breve pero intenso chaparrón que parecía que les estaba esperando para darles la bienvenido e invitarles a refugiarse en el pabellón donde les esperaba una merecida butifarra. En 2020 esperamos que el cambio climático traiga un día soleado (todo el mundo a quemar diésel para lograrlo).

martes, 12 de marzo de 2019

No fallamos a la cita con la Brevet de Granollers

Puntuales como clavos un par de miembros de la sección de carretera de la SGA se plantaron en Granollers el pasado domingo 3/3/2019 a las 7:00 horas para acudir a la consabida romeria hacia Sant Hilari, con la esperanza de repetir el fantástico bocadillo que engullieron en Casa Juani. No hubo suerte este año, pero en Ca La Marta también pudieron llenar el depósito en condiciones.

Se mantuvo la tónica observada en los últimos años: cada vez menos breveteros veteranos y más ruteros con ganas de rodar a gas en pelotón, lo que no era conveniente para el estado de forma de los SGAs aun renqueante dadas las fechas. En cualquier caso, volvieron a completar los primeros 60 km en pelotón y a una media de casi 35 km/h y a partir de allí sálvese quien pueda.

La segunda parada para sellar, ya con 107 km, marcó el inicio de la peregrinación solitaria de los SGAs hasta la vuelta a Granollers: no engancharían rueda hasta encontrarse a 200 m de meta, cuando de poco servía ya. Al menos el viento respetó en la vuelta por la pestosísima C35, lo que permitió parar el crono con un tiempo de 7:15 horas sobre la bicicleta tras completar 203 km y casi 2.200 m de desnivel (no está nada mal!).